miércoles, 21 de febrero de 2018

Operacion Sinsonte. ¿Manipulan la información?.




En pleno S. XXI estamos invadidos por decenas (por poner número), de medios informativos. Hay prensa escrita, radio, televisión y sobre todo medios digitales a través de la Gran Red. Se puede decir que es la época que mas información nos llega. Somos la generación que mejor informados estamos de todo lo que sucede a nivel el global, ¿o no?. De la información que nos llega, ¿Cuánto hay de verdad y cuanto de manipulación?. ¿Se podría decir que en vez de estar informados estamos mas desinformados que nunca?.....

La Operación Sinsonte (Operation Mockingbird en inglés), fue campaña secreta de la CIA con el objetivo intencionado de influir en los medios de comunicación masivos de EE.UU. y el exterior, cuyo inicio se dio alrededor de finales de los años cuarenta. El nombre de la operación es tomado de un ave con la especial capacidad de imitar los sonidos de otras aves para confundirlas; lo cual dice mucho de los objetivos a conseguir por la Agencia. De tal manera, la CIA suplantaba por todo el orbe a un periodismo que se autodefinía independiente y veraz, por redes de propaganda y delación. Las mutaciones expansivas de aquella operación y el carácter letal añadido están hoy al orden del día, en estos tiempos confusamente turbulentos.

Todo empezó en el transcurso de la Guerra Fría, durante dicho periodo, los Estados Unidos estaban muy comprometidos con defender su posición política y su modo de vida. El temor del gobierno, el poder de los grandes partidos y los intereses de las industrias fueron de la mano para crear una receta perfecta de control. Curiosamente, en el país que se preciaba de ser más “libre” que cualquier otro, una sombra comenzó a cernirse sobre los medios de información masiva.  Aquella sombra se llamaba “Operación Sinsonte”.
El origen de toda la operación en cuanto a su sustento económico fue algunos fondos supuestamente dirigidos al programa de reconstrucción de Europa destruida luego de la Segunda Guerra Mundial, denominado Plan Marshall, en realidad direccionados a la Oficina de Coordinación Política (Office of Policy Coordination OPC en inglés), precursora división de la recién fundada CIA. Las labores de espionaje y propaganda, fines últimos de la operación, surgen a la par de las acciones de guerra económica y subversión contra estados estimados como hostiles o dudosos, junto con el apoyo de todo tipo a fracciones armadas antinacionalistas de cualquier tendencia, en cualquier lugar.

Se espiaba y se actuaba influyendo propagandísticamente por medio de Sinsonte contra todo aquel que se opusiera a los intereses considerados como estadounidenses o de aliados. Ello equivalía a insertar un sinnúmero de noticias de alguna forma pro-estadounidenses, reales o falsas (propaganda blanca o negra), con sus respectivos análisis tendenciosos encubiertos, a la vez de suprimir la presentación de informes contrarios a los EE.UU., sus aliados y clientes; mientras el público creía inocentemente recibir información fidedigna y su respectiva valoración objetiva y contextualizada.

La operación no solo se limitó al territorio estadounidense, aunque fue allí donde ejecutó la mayor parte de sus proyectos. Fue particularmente importante en Guatemala, donde llevó al derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz Guzmán, pero también incluyó la URSS y varios aliados europeos. En general, fue uno de los puntos cúspides de la CIA, cuando la agencia creía que nada ni nadie en el mundo podía interponerse ante ella.
La idea era deslegitimar el comunismo desde todos los frentes, atacando movimientos sociales dentro y fuera de los Estados Unidos y ridiculizando a cualquiera que pusiera en duda el dominio norteamericano. Apenas 2 años después de su fundación ya tenía bajo su control a más de 25 empresas de periódicos y de noticias radiales: se dice que muchas veces se pagaba a los periodistas con información clasificada (obtenida en sectores menos prioritarios) para mantenerlos fieles al proyecto.
Los esfuerzos contra el fantasma del comunismo llegaron a organizar robos de dinero por parte de la CIA al Plan Marshall de reconstrucción de las economías de los aliados europeos. Así mismo, Frank Wisner, el director del proyecto, destinó una millonaria suma a la creación de una película sobre la obra de Orwell “Rebelión en la Granja”, que parodiaba el surgimiento del gobierno totalitario soviético.
La llamada Operación Sinsonte estuvo llena de conflictos internos, pero logró una penetración sorprendente en el periodismo norteamericano. Su principal logro fue ocultar a los ojos de los estadounidenses innumerables eventos mundiales que estaban sucediendo en aquel entonces. El golpe de estado en Guatemala, por ejemplo, no apareció en los diarios estadounidenses.


El proyecto también buscaba desacreditar a muchos gobiernos que se consideraban peligrosos no solo en territorio estadounidense, sino en sus propios países. Involucró propaganda en Indonesia, Cuba, Argentina e Irán, entre otros, contra gobiernos que en ocasiones ni siquiera eran comunistas y que se declaraban neutrales en el conflicto entre los soviéticos y Estados Unidos. También es reconocido por haber brindado un millón y medio de dólares al periódico chileno de oposición a Salvador Allende: el Mercurio.
La operación fue revelada al público en dos ocasiones: primero en 1964 cuando la editorial Random House publicó un libro llamado Gobierno Invisible. El famoso periodista Carl Bernstein en una investigación publicada en la revista Rolling Stone en 1977, revela alguna parte de este funcionamiento, cuando da a conocer el caso de uno de los más importantes periodistas controlados a través de la Operación Sinsonte de la CIA, el republicano-conservador Joseph Alsop,  cuyos artículos aparecen desde los años 50 al 70 en al menos 300 periódicos de EE.UU. No obstante, la lista de comunicadores en la nómina de la CIA es de más de cuatrocientos y los ejecutivos de empresas de comunicación en funciones análogas, legión. Como Alsop, muchos periodistas publican artículos que en la realidad son escritos directamente por la Agencia. De acuerdo con los documentos desclasificados, antes de la publicación del primer libro la agencia consideró seriamente sobornar a sus escritores, editores e impresores… prácticamente a toda la editorial, idea que luego se rechazó por ser demasiado complicada.
La compenetración entre una entidad dedicada al espionaje y acciones encubiertas y los periodistas colusionados en Sinsonte es tal, que frecuentemente la CIA les paga a manera de trueque por sus servicios, con información clasificada u otra que llega a su conocimiento. Al remunerar así a periodistas con información privilegiada, aquellos adquieren noticias “exclusivas”, logrando un artificioso halo de respetabilidad debido a su acceso a los pasillos del poder, soliendo en consecuencia, subordinarse tranquilamente ante la burocracia. Por instinto, los “afortunados” periodistas entienden como su deber el respeto a las narrativas impulsadas por el gobierno[7], a la par que de una u otra forma incrementan su desprecio por el público al cual éticamente deberían servir. Todo ello es parte de una especie de pacto Bonus Fides CIA-PERIODISMO, el cual incluye formas de contacto extremadamente informales como almuerzos, encuentros o llamadas ocasionales.
La magnitud de la Operación Sinsonte en cuanto a personal implicado en esta faena no es de poca monta. En los años 50, "al menos 3.000 empleados asalariados de la CIA están destinados sólo a propaganda"; esto otorga una capacidad descomunal a la agencia, la de nada más ni nada menos que censurar periódicos, canales televisivos y radios, para que no informen de ciertos eventos de intromisión contraria a todo principio de justicia y derecho perpetrados por el gobierno de la Casa Blanca y adláteres, como los cruentos complots de la CIA para derrocar a los gobiernos de Irán y Guatemala, el escalamiento bélico en Indochina, el respaldo ilegal y amoral a despiadadas dictaduras en Latinoamérica y por el orbe, etc. Todo ello corre paralelo al auge del macartismo de los años cincuenta y al posterior nuevo clímax anticomunista de los tiempos de la Guerra de Vietnam en los sesenta.



Sin duda, se constituye una categoría de periodismo por entero al servicio de la guerra psicológica y como pilar de la misma, para lo cual se establece un circuito de periodistas y expertos en el área del control de masas operando por entonces, principalmente en el teatro europeo, asiático y latinoamericano, a sabiendas que esta propaganda y espionaje son de imposible limitación geográfica por su intrínseca naturaleza, llegando a los propios EE.UU., situación expresamente prohibida por ley a la CIA, y por tanto, motivo de investigación congresional.
En general, las organizaciones de comunicación y periodísticas han sido intervenidas hasta llegar a ser preciados activos de agencias de espionaje; una praxis, al menos tan extendida en el presente, como hace cincuenta o sesenta años, en el apogeo de la Guerra Fría. No en vano pareciera en estos momentos ocurrir una mimetizada especie de Tercera o Cuarta Guerra Mundial (dependiendo como se vea la historia del siglo XX), donde la desinformación es elemento central. La confusión es el intencional resultado de una estructura periodística instrumentalizada con fines bélicos.
No hace mucho tiempo, el Ex agente de la CIA, Robert David Steele afirma sin ambages que la manipulación de la CIA de los medios de comunicación es "peor" en la década de 2010 que en la década de 1970 cuando Bernstein sucintamente la describió. Steele tiene muy claro "lo triste que es que la CIA sea muy capaz de manipular [los medios] poseyendo acuerdos financieros con los medios de comunicación, con el Congreso, con todos los demás”. Lo cual nos regresa a Sinsonte. Sin embargo, afirma Steele, “la otra mitad de la moneda es que los medios de comunicación son perezosos", lo que sería apenas un problema a corregir, sino fuera por a quien favorece dicho letargo y los crueles efectos que ello acarrea.

La increíble concentración presente de los medios en cabeza de tan pocos, potencializa aún más tales ominosos resultados. A su vez, los poderes otorgados a las agencias de espionaje en pleno ascenso luego del 11-S, permiten que sus antiguas y ya conocidas capacidades sean establecidas a niveles de pesadilla orweliana; desde los años cincuenta la propaganda de la CIA tiene a su servicio una variada gama de especialistas (sociólogos, psicólogos, historiadores, antropólogos, geógrafos, etc.), los cuales sabemos que se erigen en verdaderas instituciones multidisciplinarias destinadas concienzudamente a imponer una farragosa tramoya como percepción de los hechos.

En ese orden de ideas, vemos con insistencia el impulso a los denominados agentes de influencia en determinadas sociedades, es decir personas con prestigio o poder acreditado por los mismos medios, a través de la repetición pedante de sus opiniones y posturas, dentro de los cuales se destacan profesionales de la información que resultan poseer sorprendentes “contactos”, “fuentes”, “suspicacia”; son expuestos como una especie de sumos sacerdotes del periodismo, aderezados eso sí, con fuertes dosis de banalidad destinada a distraer. Sus funciones manipuladoras son ostensibles. En cada sociedad bajo control de EE.UU. aparece esta clase de sicofantes; de hecho, son puntas de lanza de operaciones psicológicas de guerra.



Actuales propósitos. Las acciones de la CIA al presente se han militarizado y por tanto su visión de sí misma ha corrido igual suerte. La Agencia describe a la Internet como un “campo enemigo", a causa de constituir un eje de información planetario de irregular control para sus propósitos. Es decir ámbito no del todo dominado. Lo pretendido es la supremacía de la “tierra, el mar, el espacio y la información”, lo cual es llamado en la jerga tecno-castrense “predominio de espectro pleno", un objetivo militar a conseguir en cualquier guerra moderna.

En este contexto el periodismo de facto ha sido colocado a manera de parte sustancial del pie de fuerza en el campo de batalla de las tropas agresoras de EE.UU., los cuales por estos días vislumbran muchos potenciales frentes. Ejemplo de ello es lo practicado en la invasión a Irak de 2003. Allí está el plan "de integrar" a periodistas con los militares ocupantes de Irak, una operación estratégica que abiertamente considera al periodismo como parte indispensable de operaciones psicológicas. Justamente a los periodistas que no fueron "integrados" se les consideró de hecho "combatientes enemigos". Nada más ni nada menos que violando flagrantemente las Convenciones de Ginebra. Más periodistas han sido muertos en Irak que en cualquier otra guerra y EE. UU. de múltiples formas hace la parte de esta matanza.

A pesar de todo hay periodistas. No obstante, a pesar de que la profesión que Albert Camus denominara “la más bella del mundo”, se halla deformada en su función humanística, hay mujeres y hombres que la practican con honestidad y en consecuencia se juegan integro el pellejo como en Irak, Siria, México y otros lugares. Sí, existen comunicadores que no se compran ni se arredran, se enfrentan con su pluma a los oscuros poderes de agencias como la CIA. Así, el laureado periodista Gary Webb, con sus denuncias a finales de los años noventa de la acción de esta Agencia de apoyo ilegal y contrario a cualquier norma ética, a los grupos mercenarios Contra en la Nicaragua Sandinista de los años ochenta, mediante el tráfico de cocaína y su distribución posterior, en suburbios de las grandes ciudades de EE. UU. con mayoría africana o latina a fin de hacerlos adictos e incapaces de oponerse políticamente a su pobreza y marginalidad, es buena prueba de ello.

La vil persecución a Webb como periodista investigador a causa de estas denuncias fundamentadas (en la cual participaron el The New York Times, The Washington Post, Los Angeles Times, Miami Herald entre otros), y por lo menos, su extraña muerte posterior, permiten establecer una vez más la sospecha del pérfido y exicial actuar de la Agencia, aún con un ciudadano de los Estados Unidos en su propio país[36]. A la vez que certifica una vez más, el espíritu anti poder arbitrario latente en todo ser humano, indiferente a cualquier riesgo.

En otras palabras, por la razón o por la fuerza, el periodismo es forzado a plegarse a los designios de la Agencia y en general del US Governmment, so pena de violencia. No obstante, la abrumadora mayoría se somete y/o con gusto es seducida por la comodidad a cambio de prebendas. Esto equivale a no hacer preguntas incómodas en la ruedas de prensa, no investigar, repetir con disimulada abulia comunicados oficiales por absurdos que parezcan, mantenerse en las inmediaciones del poder del cual son escribanos, y demás argucias. En una frase, olvidar que la esencia periodística reside en un compromiso ético con gente que no se conoce.

Los periodistas que han aceptado el dinero que les han ofrecido, buscan borrar el pasado, distorsionar el presente y falsificar nuestros anhelos de futuro. Repiten como borregos, acríticamente la cantinela del “terrorismo”, como el mal de nuestro tiempo; un razonamiento evidentemente favorable a la militarización de las sociedades y la injerencia en naciones codiciadas por sus recursos y/o ubicación estratégica.
Aunque la Operación Sinsonte no tuvo el alcance (o la malicia) de otras operaciones, puso en evidencia la facilidad de una organización secreta para dominar la opinión pública de un país. Tuvo un éxito rotundo: el comunismo (que había decaído en popularidad luego de la Segunda Guerra Mundial) se convirtió en sinónimo de traición y perdió todo el apoyo que alguna vez había tenido en suelo estadounidense. Y varios gobiernos subieron y cayeron por obra de Sinsonte.

Algunas voces afirman que más que la CIA controla a los medios de comunicación, estos constituyen la CIA, ello debe tener en cuenta a la Agencia funcionando por estos tiempos, como reforzado buró de propaganda de guerra.

¿Tendrán aquellas empresas comunicacionales y sus periodistas algún compromiso con la CIA y las otras agencias constituyentes de la constelación del espionaje y propaganda actuales, como en la época de Sinsonte? ¿Apostarías a que este pájaro no continúa cantando y esta vez con más fuerza?

¿Crees que en la actualidad exista una iniciativa parecida? ¿Quién la dirigiría?

Sea con sea, lo mejor es que cada uno investigue por si mismo la información que nos llega.

Fuentes consultadas: www.elpensante.es – www.infowars.com – www.buscandolaverdad.es

domingo, 18 de febrero de 2018

Sirenomelia, el síndrome de la sirena

Extrañas enfermedades han ido apareciendo con el paso de las décadas, especialmente desde del año 1950 según las cifras estadísticas; un buen grupo de científicos atribuyen su causa a las diversas explosiones, accidentes y pruebas nucleares ocurridos en el mundo, luego vino Chernobil y de forma más actual Fukushima. Hoy hablamos de un raro síntoma que podría explicar algunas cosas.
La sirenomelia es una malformación congénita letal producida por una alteración en el desarrollo vascular. Se caracteriza por diversos grados de fusión, malrotación y disgenesia de las extremidades inferiores. Su etiología es desconocida, sin haber un patrón hereditario ni base genética probada.
Las malformaciones congénitas son defectos morfológicos presentes en el momento del nacimiento,

viernes, 16 de febrero de 2018

Ángeles, mito o realidad

Es un hecho que estamos rodeados de seres angélicos, como en las pinturas, en figuras, en camisetas, e incluso en el cine. Casi todas las religiones incluyen algún tipo de creencia en forma de mensajero celestial, pero cada religión los representa desde diferentes ideas, tratando de mantener una imagen visual de ellos. Según los expertos, las primeras versiones de los ángeles eran la de seres andrógenos, aunque los posteriores ángeles cristianos eran representados como hombres altos y esbeltos con rasgos suaves, en ocasiones vestidos con túnicas especialmente diseñadas en torno a sus grandes alas blancas.
Por desgracia, la mayoría de personas asocian a los seres angélicos con los ángeles cristianos, que se originaron a partir del Nuevo Testamento. La Iglesia Católica ha dedicado considerables esfuerzos a describir y desarrollar una extensa jerarquía de ángeles, donde hay nueve tipos diferentes de ángeles en tres grupos o coros: serafines, querubines, tronos, dominios, virtudes, potestades, principados, arcángeles y ángeles, con un censo oficial de 496 mil ángeles.

viernes, 9 de febrero de 2018

La extraña caja Dibbuk

Los objetos malditos tienen naturalezas y formas muy diversas (desde una piedra preciosa hasta una silla y desde una muñeca de trapo a un sarcófago) pero todos tienen algo en común: dicen que atraen la desgracia, la ruina y toda suerte de infortunios a los que se relacionan con ellos. De algunos se afirma incluso que son instrumentos del diablo, o de la mismísima muerte, como éste del que hablamos a continuación:
La caja Dibbuk es, básicamente, un armario para vinos, de acuerdo con la leyenda judía, se dice que es perseguido por un incansable espíritu maligno que es capaz de poseer a los vivos.
La antigua propietaria de la caja dijo que la historia de este objeto inició en Polonia del año de 1938. En esta época, el nazismo avanzaba en Europa y los judíos eran duramente oprimidos y asesinados. Con la intención de aliviar el sufrimiento de su pueblo, un grupo de mujeres realizó un ritual con una especie de tabla Ouija para comunicarse con los muertos.

domingo, 4 de febrero de 2018

El misterioso "Cabello de Ángel"

El denominado “Cabello de Ángel” es un fenómeno paranormal o físico que hasta hoy en la actualidad los científicos no han podido explicar. Se trata de lo que podría ser una sustancia compuesta por hilos de seda que caen desde la atmósfera, estos son mas frecuentes en América del Norte, Nueva Zelanda, Australia y Europa Occidental.
El 2 de Noviembre de 1959 en la ciudad Portuguesa de Évora se presenció uno de los acontecimientos paranormales más extraños. Después del avistamiento de un supuesto OVNI, extraños filamentos gelatinosos de color blanco comenzaron a caer por toda la ciudad, tapándola por completo en una densa capa blanca. Escuelas y trabajos habían sido intervenidos, evacuando por completo a las personas.

jueves, 1 de febrero de 2018

Panspermia, la teoría del origen extraterrestre

Una de las cuestiones que más ha inquietado al ser humano es el origen de la vida en la Tierra. Las culturas que nos precedieron ya buscaron respuestas a este asunto, la Iglesia católica, por el contrario, defiende qué hubo un creador que dio forma a todo lo que conocemos. Pero, ¿que ocurría si hubiera otra teoría que nos dijera que no hubo tal creador?.
Los científicos llevan años buscando otras respuestas y una de las más aceptada es la del bioquímico ruso Aleksandr Ivanovich Oparin que en 1924 promulgó la teoría del “caldo primigenio”, que se basa en la evolución química gradual de moléculas de carbono. Sin embargo, existe una corriente científica partidaria de la panspermia que se ha preguntado: ¿El origen de la vida pudo ser extraterrestre?.
La hipótesis de la panspermia propone que la vida en la Tierra tiene su origen en otro lugar del universo y que los primeros seres vivos llegaron a nuestro planeta en meteoritos o cometas.

martes, 26 de diciembre de 2017

Experiencias extracorpóreas ¿ciencia o fenómeno sobrenatural?


La Experiencia Extracorporal (EEC) o viaje astral es la sensación de abandonar el cuerpo físico y verse proyectado fuera del mismo como flotando. Los científicos y expertos no se ponen de acuerdo cuando se trata de dar una explicación creíble, pero, ¿son
estas experiencias un fenómeno sobrenatural o tienen explicación científica?.
Desde tiempos inmemorables las experiencias extracorpóreas han fascinado a la humanidad. El debate que suele ocurrir en base a este tema es sobre si se trata de un fenómeno sobrenatural o espiritual o simplemente es una sensación producida por nuestro cerebro. Afortunadamente la ciencia ha dado pasos agigantados con respecto a esta interrogante, y aunque todavía queda mucho por descubrir, parece acercarse a una respuesta más racional y científica.
Las experiencias extracorpóreas han acompañado al hombre desde tiempos inmemorables. Esta experiencia se puede describir como la sensación de flotar lejos de nuestro cuerpo, es una sensación absoluta de libertad del cuerpo y la mente. En este sentido, encontramos que existen dos tipos de experiencias estudiadas: la primera es la que suele ocurrir justo antes de quedarnos profundamente dormidos o por el contrario, cuando estamos a punto de despertar.
Las personas que han realizado grandes esfuerzos físicos o que han tenido experiencias cercanas a la muerte también han experimentado este tipo de experiencias extracorpóreas espontáneas.